Uroginecología

LA INCONTINENCIA DE ESFUERZO

2 62

La incontinencia de esfuerzo es la pérdida involuntaria de orina cuando se realiza un esfuerzo, como toser, hacer ejercicio o incluso caminar en los casos mas graves. Su causa es el descenso del suelo de la pelvis (útero, vejiga, recto) que pierde su situación normal a causa de un desgaste del soporte muscular que los mantiene en posición correcta. Por eso la incontinencia de esfuerzo es más frecuente en mujeres que han tenido varios partos o que han sido operadas de sus órganos genitales.

Es importante distinguir la incontinencia de esfuerzo de otros tipos de incontinencia. Por ejemplo de la incontinencia de urgencia, que es la que se produce cuando la sensación de orinar es muy intensa y obliga a orinar inmediatamente. De no hacerlo, (por no estar cerca del cuarto de baño) se produce una pérdida de orina que no se puede contener. No es una incontinencia de esfuezo, pues no hay un componente de esfuerzo y el tratamiento es completamente distinto.

Los casos leves, los que solo se producen al realizar un esfuerzo intenso, pueden no necesitar un tratamiento activo y controlarse evitando, simplemente, estos esfuerzos. La pérdida de orina, cuando se produce suele ser escasa, apenas unas gotas. Puede usarse una compresa como precaución para evitar un accidente inesperado. Los casos más graves, los que producen pérdida de orina más abundante y que modifica la calidad de vida, necesitan de tratamiento activo. En realidad solo la paciente puede decidir cuando la severidad de la pérdida de orina es tan importante como para requerir tratamiento. Cada paciente sobrelleva los inconvenientes de este problema de manera distinta y decide cuando es hora de hacer algo para corregirlo.

Los tratamientos farmacológicos (mediante medicamentos) no suelen ser efectivos. En ocasiones se utilizan fármacos que disminuyen la sensibilidad de la vejiga (anticolinérgicos) pero los resultados son decepcionantes en general. Algunos especialistas aconsejan ejercicios para fortalecer la musculatura del suelo de la pelvis, pero tampoco son muy efectivos. Pueden tener cierto valor práctico pues enseñan a contraer voluntariamente los músculos durante el ejercicio y evitar la pérdida de orina. Pero esto requiere estar alerta antes de realizar el esfuerzo para contraer los músculos antes de que se produzca. No siempre es fácil y no todas las personas son capaces de hacerlo eficazmente. La continencia normal es inconsciente y no requiere la utilización de músulos voluntarios por lo que los tratamientos ideales deben de ir encaminados a restablecer la contiencia involuntaria.

Los únicos tratamientos que pueden conseguir una continencia normal son los quirúrgicos, es decir los que se realizan mediante una operación. Existen multitud de estas operaciones pero todas persiguen el mismo propósito: elever el suelo de la pelvis, y especialmente la vejiga urinaria, a su posición normal. Se discute si el efecto corrector se debe a una modificación del ángulo entre la base de la vejiga y la uretra o si se debe a una elongación de la uretra con el consiguiente aumento de la presión intra uretral. Pero lo que interesa es que se corrige la incontinencia.

La primera operación efectiva que se realizó fue una intervención abierta, mediante una incisión por encima del pubis, elevando la pared de la vagina y el cuello de la vejiga, manteniendo esta posición mediante suturas. Esta operación se conoce como de Marshall y Marchetti en honor a los cirujanos que a realizaron por primera vez. Esta operación ha sido modificada por otros especialistas y sigue siendo eficaz y nos ha de servir de patrón con la que se deben de comparar otras intervenciones. Porque se han desarrollado otras que evitan la cirugía abierta, como son las elevaciones del cuello vesical a través de la vagina utilizando diversos materiales. No es este el lugar de describir la gran cantidad de intervenciones de este tipo que se utilizan hoy en día, pero todas persiguen el mismo objetivo, elevar el cuello de la vejiga, es decir la unión de vejiga con uretra.

¿Cual es la mejor operación? Todas y ninguna. La mejor operación es la que el cirujano en cuyas manos se pone la paciente domine mejor por haberla realiado más veces y haber obtenido mejores resultados. Como en toda la cirugía, nada sustituye a la experiencia. Cuando una mujer decide operarse para corregir su incontinencia de esfuerzo, debe de acudir a un cirujano con mucha experiencia en el tratamiento de estos problemas. Asi conseguirá los mejores resultados.

Para finalzar, unas palabras de cautela. El problema de la incontinencia de esfuerzo es que los tejidos están desgastados y con resistencia reducida y por ello se desprenden de su posición adecuada. La cirugia corrige la posición pero no la calidad de los tejidos. Por ello no ha de sorprendernos que los resultados de la cirugía no sean, en muchos casos, permanentes. Con el paso del tiempo, hemos de aceptar que es posible que aparezca de nuevo la incontinencia y que deba de ser tatada de nuevo.

About the author / 

Dr. Rafael Romero

2 Comments

  1. escort in delhi 31 enero, 2017 at 4:56 pm -  Responder

    Thanks for the auspicious writeup. It if truth be told
    was a entertainment account it. Look complicated to more delivered agreeable from you!
    However, how could we be in contact?

  2. Delhi Escort 7 febrero, 2017 at 8:05 am -  Responder

    Heya i am for the first time here. I found this
    board and I in finding It truly useful & it helped me out much.

    I am hoping to provide something back and aid others like you aided me.

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *